jueves, 21 de julio de 2011

"El gran desierto del Sahara" 


Sentimos una brisa en nuestros ojos, es arena fina, arena que corre por tu cara y forma parte de tu piel, la hueles, la sientes; estás en el Sahara, un inmenso desierto que corre lentamente y sigiloso por las tierras del norte de Africa. La Primera vez que camine, o más bien monte sobre un camello y descendí por sus dunas, me sentí yo misma, libre y más acompañada que nunca, ¿quién ha dicho que el desierto sea símbolo de soledad?, podemos sentirnos mucho más solos en ciudades llenas de edificios y rascacielos...

Me encontraba en Tunez, país africano, rodeado en buena parte por tierrás desérticas. LLegamos en barco, como en tiempos remotos, surcando el Mediterráneo desde las tierras del antiguo Imperio Romano. Después de 10 horas de autobús, riéndonos  y compartiendo con las personas que bajaban y subían en cada parada de la geografía tunecina, llegamos a Douz. Era un pequeño y remoto pueblo al sur del país, conocido por ser "las puertas al desierto", la emoción me invadía,¡por fin!...Sahara,...Sahara,... Sahara, repetía mi corazón.

Era de noche y abrí los ojos, ante mí, un universo de estrellas, todo mi mundo se había convertido en una noche, o en las mil noches, nada oscura, iluminada por uno de los cielos más estrellados que jamás había visto en mi vida, y la brisa de la noche me abrigaba, cuánta magia...Inolvidable.

Me despertaste con una caricia de la mano del Sol. El sol que brilla impetuoso sobre tus tierras.

Cuando te dejé, algo de mí quedo en ti... 


"Si algún día tuviese que escoger una manera suave de dejar este mundo, andaría desnuda por el desierto" ( "Las Valquirias", Paulo Coelho).

1 comentario:

  1. Si quieres viajar al Sahara la mejor temporada es en primavera, puedes elegir cualquiera de los países en donde se encuentra, (¡¡¡¡que son muchos¡¡¡). Busca opciones económicas en www.skyscanner.com ;)

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